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Visitar Toledo en invierno

by • 29 diciembre, 2015 • Qué hacer, Qué visitarComentarios (0)1639

Visitar Toledo en invierno

Tres culturas han firmado su herencia a favor de Toledo. Esta espectacular coincidencia permite que Toledo sea una de las ciudades con mayor legado cultural de cuantas se cuentan en la península. La arquitectura, con predominio de dos edificios singulares, el Tajo abrazando la ciudad haciéndola casi una península y la menor afluencia de turistas, hacen proclive el invierno como una de las mejores fechas para hacer planes en Toledo.

El frío castellano se deja sentir en Toledo desde primera hora de la mañana. En ocasiones la niebla viste un traje blanco a la ciudad hasta bien entrado el día, brindando una imagen imposible de olvidar desde el mirador situado al sur, en un recodo de la carretera. Con el frío y la niebla, la ciudad despierta lentamente, permitiendo pasear por calles casi desiertas con una temperatura que se sobrelleva muy bien con algo de abrigo y que invita a entrar en templos, museos y tabernas, que forman parte del encanto toledano.

Visitar Toledo en invierno

En esencia, visitar Toledo en invierno tiene una ventaja predominante: la ausencia de hordas de turistas por las calles de la ciudad. En esta época se evita el tórrido calor del verano y se puede asistir al espectáculo de la luz del ocaso bañando con los últimos rayos de sol el perfil de Toledo, dando paso a la noche que se deja iluminar magistralmente desde suelo hasta el cielo, con singular protagonismo de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

En invierno apenas hay turistas ante el cuadro más famoso de El Greco, “El entierro del conde de Ordaz”, que supone una de las obras claves del pintor griego, quien tiene en Toledo gran parte de su legado.

La Catedral, primada de España, tampoco tiene colas en esta época, al tiempo que acoge a peregrinos y visitantes dando cobijo y una agradable temperatura. El tiempo se antoja poco para contemplar cada uno de los detalles del altar mayor, obra magistral que resume la historia bíblica de forma gráfica.

Uno de los planes para hacer en Toledo es recorrer la ciudad realizando rutas gratuitas, algunas de ellas temáticas. En la oficina de turismo se puede obtener información.

El frío que se deja sentir en las calles es uno más de los alicientes de Toledo en invierno. Como otras ciudades castellanas, Toledo parece estar hecha para recorrerla cuando la época invernal llama a la puerta. Es entonces cuando los guisos castellanos y toledanos mejor se dejan degustar por el paladar, siendo uno de los atractivos de la ciudad. La gastronomía se puede degustar en varios mesones y tabernas, donde la cocina toledana procura engatusar al gusto como lo hace la ciudad hace con el resto de los sentidos.

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